Suscríbete

18 febrero, 2011

Sobre el poemario de Bethoven Medina Sánchez*

ARRIEROS, ALBAS Y MONTAÑAS



Saniel E. Lozano Alvarado






Poesía de aparente desorden sintáctico y lógico, como casi toda su producción creadora más característica, conforme a cuya elaboración los versos empiezan con enunciados rotundos y secuenciales, pero que de pronto se tornan truncos, desplazados e insertos en otras perspectivas. Poesía cuyo malabarismo léxico no responde a un alarde técnico formal y externo, sino que es movido desde impulsos interiores lógicos y coherentes, que, a su vez, corresponden a una original concepción y visión del mundo y de la vida. Poesía de un lenguaje al servicio no sólo de una arquitectura verbal, sino activada por un rico proceso de cohesión, el caso es que hace tiempo Bethoven Medina Sánchez ha esculpido un arte poético personal, original y creativo de la mayor complejidad y riqueza lingüística y estética.
El título, “El arriero y la montaña bajo el alba” alude, en principio, como primera impresión, a un espacio paisajista, descriptivo y plástico; pero no lo es así exactamente, porque el poemario es más bien un canto lírico, un brote virginal afectivo, vagido espiritual ante los diversos signos de la naturaleza. Es un himno emocionado a los repliegues, rostros, meandros y configuraciones de la tierra andina con todos sus atributos: aves, frutos, siembra, surcos, ríos, quebradas, lomas, montañas, mesetas, relieves, dotados de vida; y también alerta de riesgos y canto de esperanzas (“Entusiasta / aparece el Sol / entre las nubes / como un arriero más”).
El referente motivador externo no es, entonces, la estampa de la naturaleza quieta, estática y pasiva, simple objeto de contemplación pura para el goce de los sentidos. No. Es un referente vital, energético, activo y transformador. No sólo naturaleza hecha, sino protagonista y fruto de la creación (“La cordillera nos convoca / para contemplarte crecer como un río en el valle”), escenario del amor, expuesta a riesgos como el desequilibrio ecológico y la amenaza del calentamiento global (“En el Día de la Tierra / Las corrientes de aire generan calentamiento / en las aguas del Pacífico / modifican el clima en este sudamericano continente”). Es decir, estamos ante una poesía que no es una hechura meramente estética, sino un medio primordial que anima la vida y la historia; por eso, está traspasada de humanidad y de crisis del tiempo, y precisamente por eso es también un canto a la ecología y a la esperanza (“Arbol Hombre, en conjuro la selva implora en un tañer vegetal / la no contaminación; también el mar, el viento y la conciencia”).
Según nuestro recorrido, Bethoven no produce una poesía que se engolosina con los halagos o impresiones sensoriales, sino que trata de conocer, auscultar y explorar la tierra al conjuro de una rica cultura general, que le permite incluso explicarse y revelar el sentido de la prehistoria y de los mitos andinos.
Siendo una poesía cuyo referente primordial es la naturaleza andina, tampoco el poeta se aleja del amor; al contrario, éste también está presente, pero siempre impulsado por la fuerza que encuentra su razón de ser al conjuro de los sentimientos de compenetración con la tierra (“Vamos a perfumarnos, atadas las manos al corazón, mientras construimos un nuevo amor en primavera”).
Si ahora examinamos el lenguaje poético, Bethoven maneja los recursos expresivos con una habilidad de titiritero, que le permite construir sugerentes aliteraciones (“Ea toro, ea toro. Va negro, ea toro”, “en la paz del pez, en el pez de la paz”), deslexicalizar expresiones (“Orquídeo tu manifestar”, “a mi humano y clorofílico indagar, puro sentir vegetal”), fusionar y crear sustantivos (“Valle sol”, “Nuevoamor”, “Clarohumano”), emplear registros lingüísticos alternos (“Valle sol, / verde que te quiero verde”; “detengo el remolino del tiempo / inagotable / FORASTERO sediento”). Dicho de otra manera, para Bethoven Medina Sánchez el lenguaje no es una categoría a la cual el poeta debe ascender en procura de alcanzarlo, sino un nivel sometido a su malabarismo creador y a sus hondas y vastas necesidades de expresión poética.
Este original poemario nos permite señalar que, en efecto, en los grandes creadores, la poesía es indudablemente creación lingüística y objeto estético; pero no se agota en su formulación textual o literal; al contrario, ella se dota de sentido desde sus estructuras más profundas, en la propia personalidad, sensibilidad y percepción del autor, de manera que el lenguaje se constituye en el conducto modelador de la expresión, de todo ese denso contenido interior que pugna por comunicarse y expandirse por el mundo. Por eso, en los auténticos creadores, junto con la naturaleza estética, la poesía contiene también componentes cognoscitivos, filosóficos, psicológicos, biológicos, biográficos, históricos y sociales. Digamos que es la otra opción que tiene el hombre para conocer y revelar la realidad desde ángulos seguramente menos intelectuales y racionales, pero no menos ciertos ni valederos, modelados y cincelados por el fuego creador, como sin duda lo es Bethoven Medina Sánchez.
Precisamente, “El arriero y la montaña bajo el alba” condensa los dos ejes primordiales del poeta como sujeto enunciador: la del escritor y la de ser agrario (“El suelo, es razón de la existencia del agricultor; / y para todos, / es la madre tierra que nos provee de alimentos”). Ambas tendencias se fusionan para mostrarnos la rica y sutil aventura de un creador en su trajín infatigable de arriero de los caminos y montañas reales y simbólicas, desde la frescura y luminosidad del alba, pasando por el impacto y plenitud del día, en busca del abrigo de la tarde y del reposo de la noche; es decir, un caminante infatigable en busca del sentido de la vida asentada en la propia naturaleza, pero proyectada al cosmos.








---

* Nació en Trujillo en 1960 y se graduó como Ingeniero Agrónomo en la Universidad Nacional de Cajamarca y es Magíster en Ciencias Económicas, Mención Finanzas por la Universidad Nacional de Trujillo. Actualmente es Jefe de Negocios de la Zona Centro de la Caja Nor Perú y ejerce la docencia universitaria en la Universidad Privada "Antonio Guillermo Urrelo" de Cajamarca, premiado como Profesor Distinguido en el 2007 .

Ha obtenido importantes premios nacionales e internacionales, entre otros: Segundo Premio "Juegos Florales Universitarios del Perú" (Tacna,1979), Segundo Premio Juegos Florales "Javier Heraud" (FEP, Lima 1980) Primera Mención Honrosa Especial V Concurso "El Poeta Joven del Perú" (1980), Premio Internacional de Poesía "Mairena" (Puerto Rico, 1985) , Premio Juegos Florales Nacionales Ciudad de Guadalupe (1999), y II Premio de la II Bienal de Poesía Infantil ICPNA (2007).
Ha publicado los poemarios Necesario silencio para que las hojas conversen (1ra. Edic. Cuadernos Trimestrales de Poesía, 1980; 2da. Edic. Revista Hispanoamericana Norte, México, 1982; 3ra. Edic. Runakay, 2002), Quebradas las alas (Edic. Cuadernos del Hipocampo, 1983), Volumen de vida (Edic. Colección Homenaje Centenario César Vallejo, 1992), Expediente para nuevo juicio (Arteidea Editores, 1998),
Y Antes Niegue sus Luces el Sol (Arteidea Editores, 2003), Antología Esencial (Petroglifo, Huaca Prieta, 2005) y Cerrito del Amanecer (poesía infantil-juvenil, Ediciones Katequil, Ornitorrinco y Papel de Viento Editores, 2007). Además, ha editado las antologías Labios Abiertos (1979) y Belleza de la Rebeldía (1982).
Ha sido incluido en “Antología Poética de los últimos en el Perú” (1980) de Augusto Tamayo Vargas, “Fiesta Prohibida (Apuntes para una interpretación de la poesía peruana 60/ 80)” (1986) de Jesús Cabel, “Poetas de Cajamarca” (1986) de Luzmán Salas, “Poetas de La Libertad” (1992) de Marco Antonio Corcuera, “Literatura Peruana (Tomo III)” (1993) de Augusto Tamayo Vargas, "Historia de la Literatura Peruana. Tomo XI.Siglo XX" (1996) de César Toro Montalvo, “Literatura Liberteña” (1997) de Blasco Bazán , “Lecturas Selectas sobre Cajamarca” (2003) de Luzmán Salas, “Enciclopedia Temática del Perú: Literatura” (2004) de Ricardo González Vigil, “21 Poetas Peruanos” (2004) de Miguel Idelfonso, “Escritores de la Libertad” (2006) de Saniel Lozano, “Antología virtual de poesía peruana Urbanotopía” (2007) de Martín Zúñiga. Ultimamente alumnas de la Universidad Privada del Norte (Sara Andrade y Francesca Arauzo) crearon el Blog "Antología Esencial" en donde se expone y analiza algunos de sus poemas.
Asimismo, ha sido considerado en la “Antología del Soneto Hispano-americano” (Argentina, 1984), “Antología del Amor en la Poesía Hispano-americana” (Argentina, 1985), “Los Pasajeros del Arca” (Argentina, 1994) de Oscar Abel Ligaluppi y “Poetas Hispanoamericanos para el Tercer Milenio (Tomo III)”, (Chile, 1995) de Alfonso Larrahona Kasten, "Poesía Viva de Perú" (Méjico,2005) de Raúl Bañuelos y Dante Medina. En 1997 fue considerado en el “Inventario de la Poesía en Lengua Española”, de la Asociación Prometeo de Poesía, Dirección: Juan Ruiz de Torres (Madrid, España) y su obra está fichada en la Biblioteca del Congreso de EEUU (Gestión: Gladys Benko).

Ha sido incluido en la “Antología de Poetas Hispanoamericanos y Alemanes: Melopoefant Internacional IX. Cita de Poesía”, edición bilingüe de José Pablo Quevedo (Berlín, 2004). Sus poemas se han difundido en Liricando (Selección de poesía internacional) de Alberto Martinez Marquez (Puerto Rico) y en revistas de Perú, Chile, Argentina, México, España y Alemania. Pertenece al Grupo de Trabajo “Río” y fue incorporado al prestigioso grupo “Trilce”. Fue Presidente del Frente de Escritores de la Libertad. Su obra ha merecido los ensayos: “El Caoticismo Semántico en la Poesía de Bethoven Medina Sánchez” de Juan Paredes Carbonell (2004), y “El Fondo de la Palabra en la Poesía de Bethoven Medina Sánchez” de Hugo González Aguilar (2005).
En Literatura Infantil- Juvenil, su poesía está incluida en la “Antología Nacional Patio de Recreo” (1984) y “Antología de la Poesía Infantil en la Libertad” (1992) de Saniel Lozano Alvarado, asimismo en “Antología de Poesía Infantil Peruana: Joyitas Infantiles” de Aquiles Hinostroza.
En narrativa su obra permanece inédita, sin embargo fue finalista del “Concurso Nacional de Cuento: Crónica Cultural” (Diario La Crónica, 1984) y ganó el II Premio en el Concurso Nacional “Ciro Alegría” (Municipalidad de Huamachuco, 2003).
Su obra poética es considerada en los sílabos de educación primaria, secundaria y universitaria.
El Gobierno Regional La Libertad reconoció su obra literaria y su aporte a la cultura nacional en ceremonia especial en el año 2006.
Profesionalmente, es Técnico Agropecuario egresado del INA Nro.4 GUE Sánchez Carrión, Trujillo. Premio Excelencia. Bachiller en Ciencias Agrarias, graduándose como Ingeniero agrónomo con nota sobresaliente en la Facultad de Ciencias Agrícolas y Forestales de la Universidad Nacional de Cajamarca. Magíster en Ciencias Económicas, Mención Finanzas por la Universidad Nacional de Trujillo.

En su desempeño profesional fue analista y Administrador de Agencia del ex Banco Agrario del Perú, Miembro de la Comisión Liquidadora de la Banca de Fomento del Perú, Jefe de Créditos del FONDEAGRO Región La Libertad, Jefe de Créditos de la Caja Miguel Grau- Piura, Administrador de Agencia en Caja Nor Perú distinguido como el mejor administrador 2004 y 2005, actualmente es Jefe de Negocios Zona Centro.
Destacado profesional, secretario y Past Presidente del capítulo de ingenieros agrónomos del CIP La Libertad. Miembro de la Comisión de Ética del CIP La Libertad. Docente Universitario contratado en la Universidad Privada Antonio Guillermo Urrelo, Facultad de Ciencias Administrativas, Cajamarca. Ex docente Universidad Privada Juan XXII, Facultad Administración, hoy sub sede de la Universidad Nacional de Trujillo, Valle Jequetepeque.
El 28 de febrero de 2008, la Municipalidad Provincial de Cajamarca, a nombre del pueblo de Cajamarca, le otorgó los "Laureles Municipales 2008", por su labor cultural y literaria a favor del país.
El 17 de abril de 2008, en el mes de las letras, en la ciudad de Cajamarca, Bethoven Medina recibe la Distinción "Kuntur Wasi" del Instituto Nacional de Cultura, Cajamarca, en el marco de la presentación de su último libro: Cerrito del Amanecer, en el Centro de Información y Cultura (CIC) Yanacocha, con el respaldo de la Asociación de Poetas y Escritores de Cajamarca.
El 07 de junio, el Colegio de Ingenieros del Perú, consejo departamental de Cajamarca, le otorga diploma de Honor al Mérito por su valioso aporte a la literatura nacional.
El 14 de julio de 2008, su alma mater Universidad Nacional de Cajamarca, en su 46 Aniversario Jubilar, en Consejo Universitario le concede Medalla de Reconocimiento por su aporte a la cultura nacional, resaltando su condición de alumno destacado, excelente profesional que prestigia a la comunidad universitaria y colectividad cajamarquina.

0 comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...